Es hora de hacer una recopilación de trabajos dispersos en el tiempo,
comenzaré con este sillón, no seguiré un orden cronológico,
se trata simplemente de guardar unos apuntes de su elaboración.
Este sillón es sin duda el mueble recuperado en el que se ha notado más la diferencia entre el estado tan deteriorado en el que llegó a mis manos y el resultado que se observa.
Fue un "regalo" o quizás un reto que me brindaron, presentaba un aspecto lamentable, un color azul parecido al antiguo añil que se utilizaba para la ropa, carecía de restos de protección, barniz o cera.
Aún conservaba desvencijado un brazo que fue imposible recuperar, por eso decidí prescindir de ellos, así queda más accesible y no parece tan voluminoso.

